
SEGUROS en si mismo y con una alta autoestima. En un ambiente personalizado, profesionalizado, CÁLIDO y orientado a la formación de VALORES, donde el niño/a se sentirá seguro y confiados, de tal manera de poder desarrollarse a través del juego o la interrelación con adultos y pares.
Para que esto sea posible es fundamental compartir nuestra labor educativa con la familia, para así complementar las experiencias de desarrollo y aprendizaje.
Utilizando el aprendizaje activo (curriculum high scope), por las ventajas, el crecimiento es la últimas décadas y los favorables resultados de los estudios que se han realizado.
Este currículum se originó en EEUU hace tres décadas y en Chile desde hace unos 20 años aparece como una opción válida y efectiva para organizar la tarea educativa en los niveles iniciales de cualquier realidad. Lo anterior está avalado por los resultados de investigaciones y del interés de diversos países europeos y americanos por implementar este modelo curricular.
Este currículum se enmarca dentro de los métodos llamados activos, donde se favorece la autodisciplina y el esfuerzo voluntario, combinando el trabajo individual y el trabajo en grupo. Tiene un marco abierto donde lo central es el niño y sus experiencias, las que son el punto de partida del aprendizaje y del desarrollo del pensamiento.
“El aprendizaje activo construye conocimiento”
Se ofrece un espacio que les permite a los niños elegir, manipular y explorar, reflexionar sobre sus acciones y solucionar problemas con materiales que a ellos les interesen.
La rutina diaria en el currículum cognitivo provee un marco ordenado para las experiencias de aprendizaje de los niños. Esta rutina cuenta con un ciclo que consiste en planificar, hacer y recordar, lo que forma parte de la jornada diaria del niño.
Se ofrece un espacio que les permite a los niños elegir, manipular y explorar, reflexionar sobre sus acciones y solucionar problemas con materiales que a ellos les interesen. La rutina diaria en el currículum cognitivo provee un marco ordenado para las experiencias de aprendizaje de los niños. Esta rutina cuenta con un ciclo que consiste en planificar, hacer y recordar, lo que forma parte de la jornada diaria del niño.
Es un proceso del pensamientos de anticipación de acciones, la que se expresa según la edad y capacidad de comunicación, con acciones, gestos o palabras. Aquí el niño tiene la oportunidad de comunicar su decisión respecto a qué desea hacer, cómo lo va ha hacer, con qué lo va hacer y dónde lo va hacer.
Es la hora del trabajo, donde los niños construyen conocimiento al llevar a cabo su intención, jugar con un propósito, participar en un ambiento social y solucionar problemas.
Ofrece a los niños la posibilidad de recordar lo realizado durante la hora de trabajo, con el propósito que puedan hacer una reflexión, compartir y discutir sus experiencias.